sábado, 8 de agosto de 2009
miércoles, 24 de junio de 2009
El aliento que da aliento
El pasado lunes llegué al Centro con mis ilusiones renovadas, luego de unos días de revisión y renovación de la esperanza en este camino de construir plenitudes en el que transito cada día. Al bajarme del vehículo, había un chico de los que está participando en el campamento de verano, sentado solo frente a la entrada del Centro, con su mirada triste, con tenis sin medias y una bolsa de papitas en sus manos.
Lo saludé con esa alegría usual que me brota cuando me encuentro con nuestros participantes y le pregunté qué hizo el día anterior. Con la mirada triste en su rostro me dijo: “ayer eran los padres”. Yo temí seguir preguntando, intuyendo alguna respuesta de esas que me sacan lágrimas del alma. Le pregunté si lo pasó con su papá y me dijo que él no estaba, al preguntarle dónde estaba me miró fijamente a los ojos y me contestó: “ está en el cielo”, y me comentó que el domingo fueron a llevarle flores. Al preguntarle cuándo se fue al cielo, me indicó que desde octubre pasado y que lo habían matado. No dejaba de mirarme a los ojos, como buscando en mi mirada a este papá que ya no estaba con él.
Sólo pude acercarme, abrazarlo y dejarle saber que me alegraba mucho que estuviera con nosotros durante el verano. Con rapidez me brotaron todos los pensamientos de esta rebeldía que he desarrollado ante las injusticias. Me encontré llorando interiormente, mientras seguía repartiendo abrazos a todos los niños y compañeros del Centro, al igual que cada lunes cuando nos recibimos como si no nos hubiésemos visto en semanas. Me encontré pensando en esa historia de vida apenas en inicio, no más de 10 años, que ya ha tocado de cerca el dolor y la furia de la calle. Que ya sufre por las garras de la violencia, cuando sólo debería estar jugando y riendo. Me embargó el coraje de no aceptar esa realidad con la que subsistimos y con la cual me niego a negociar la pérdida de más vidas.
Participé de la oración de la mañana, mientras observaba al chico y veía su rostro atento a lo que allí se decía. Observé de nuevo su mirada y vi algo más que no logré descifrar, pero que me resonó a una especie de gratitud ante este espacio que le provee el Centro para pasar sus días de verano. Lo observé sonriendo cuando la líder comenzaba la oración pidiendo que se abrazaran para comenzar el día con alegría. Lo observé acercándose con gran respeto a la coordinadora para conversar con ella sobre algo que le inquietaba. Lo abracé de nuevo y le reconocí por el gran chico que era, correspondió mi abrazo con gran ternura, me miró y agradeció con una ingenuidad que me permitió ver cuánto amor anida en ese corazón de niño con vivencias de viejo. Luego supe que ha participado con gran entusiasmo de todas las actividades del campamento.
Y agradecí por este espacio temporal, que ese buen Dios un día creó a través de Sister Isolina. Un espacio donde cada cual es acogido y valorado con su historia y donde apostamos con todas nuestras fuerzas a esa realización que todo hijo (a) de Dios está llamado a alcanzar. Agradecí por todas las manos que durante el verano han puesto su corazón junto al de los cerca de 225 participantes de todas las edades que han estado participando del Centro. Por todos los amigos (as) y colaboradores que nos ayudan a continuar. Pero sobre todo agradecí por todos (as) nuestros (as) participantes que no paran de darme lecciones y contagiarme de las fuerzas para seguir. Esas fuerzas que han aprendido a desarrollar en medio de los senderos vividos y que regalan aliento de vida a los que debemos dar aliento…
Lourdes M. Ortiz
Junio 2009
Lo saludé con esa alegría usual que me brota cuando me encuentro con nuestros participantes y le pregunté qué hizo el día anterior. Con la mirada triste en su rostro me dijo: “ayer eran los padres”. Yo temí seguir preguntando, intuyendo alguna respuesta de esas que me sacan lágrimas del alma. Le pregunté si lo pasó con su papá y me dijo que él no estaba, al preguntarle dónde estaba me miró fijamente a los ojos y me contestó: “ está en el cielo”, y me comentó que el domingo fueron a llevarle flores. Al preguntarle cuándo se fue al cielo, me indicó que desde octubre pasado y que lo habían matado. No dejaba de mirarme a los ojos, como buscando en mi mirada a este papá que ya no estaba con él.
Sólo pude acercarme, abrazarlo y dejarle saber que me alegraba mucho que estuviera con nosotros durante el verano. Con rapidez me brotaron todos los pensamientos de esta rebeldía que he desarrollado ante las injusticias. Me encontré llorando interiormente, mientras seguía repartiendo abrazos a todos los niños y compañeros del Centro, al igual que cada lunes cuando nos recibimos como si no nos hubiésemos visto en semanas. Me encontré pensando en esa historia de vida apenas en inicio, no más de 10 años, que ya ha tocado de cerca el dolor y la furia de la calle. Que ya sufre por las garras de la violencia, cuando sólo debería estar jugando y riendo. Me embargó el coraje de no aceptar esa realidad con la que subsistimos y con la cual me niego a negociar la pérdida de más vidas.
Participé de la oración de la mañana, mientras observaba al chico y veía su rostro atento a lo que allí se decía. Observé de nuevo su mirada y vi algo más que no logré descifrar, pero que me resonó a una especie de gratitud ante este espacio que le provee el Centro para pasar sus días de verano. Lo observé sonriendo cuando la líder comenzaba la oración pidiendo que se abrazaran para comenzar el día con alegría. Lo observé acercándose con gran respeto a la coordinadora para conversar con ella sobre algo que le inquietaba. Lo abracé de nuevo y le reconocí por el gran chico que era, correspondió mi abrazo con gran ternura, me miró y agradeció con una ingenuidad que me permitió ver cuánto amor anida en ese corazón de niño con vivencias de viejo. Luego supe que ha participado con gran entusiasmo de todas las actividades del campamento.
Y agradecí por este espacio temporal, que ese buen Dios un día creó a través de Sister Isolina. Un espacio donde cada cual es acogido y valorado con su historia y donde apostamos con todas nuestras fuerzas a esa realización que todo hijo (a) de Dios está llamado a alcanzar. Agradecí por todas las manos que durante el verano han puesto su corazón junto al de los cerca de 225 participantes de todas las edades que han estado participando del Centro. Por todos los amigos (as) y colaboradores que nos ayudan a continuar. Pero sobre todo agradecí por todos (as) nuestros (as) participantes que no paran de darme lecciones y contagiarme de las fuerzas para seguir. Esas fuerzas que han aprendido a desarrollar en medio de los senderos vividos y que regalan aliento de vida a los que debemos dar aliento…
Lourdes M. Ortiz
Junio 2009
sábado, 30 de mayo de 2009
Renovando la Esperanza hacia el trabajo Comunitario
Renovando la Esperanza hacia el trabajo Comunitario
Lourdes M. Ortiz M.T.S
Directora
Centros Sor Isolina Ferré-Caimito
Periódico Trazos
Seguimos con ganas con ganas renovadas de que la justicia y la plenitud sea en cada hermano(a) puertorriqueño(a). Para los que trabajamos en el tercer sector, esos hermanos (as) tienen rostros y aguardan acciones concretas que les permitan el desarrollo al que han sido invitados por la creación.
En los Centros Sor Isolina Ferré, nuestra misión con la juventud es un llamado que no tiene esperas. Los participantes que caminan junto a nuestra Comunidad de Aprendizaje, ni siquiera querían tomar vacaciones en diciembre. Ha habido aquellos que han pasado la navidad con nosotros, no sólo en el corazón, si no con la presencia física ante la falta de familias con las que celebrar. Que digo celebrar. Para muchos, ante la falta de familias que les provean como mínimo un techo seguro…libre de maltrato, de drogas, de abuso y por qué ocultarlo, hasta de alimentos. Con ellos hemos celebrado navidad y confirmado que, como decía Sister Isolina, se da gloria a Dios en la plenitud del hombre y la mujer .
Iniciamos un año donde todo pareciese decirnos que el pesimismo debe embargarnos, que no hay razones para trabajar con gozo. Iniciamos un año donde hay amenazas económicas, sociales, morales y ambientales a nivel local y mundial. En medio de eso, seguimos en pie la gente que seguimos apostando a que el amor que guía nuestras convicciones pueda regenerar el barro. Las organizaciones sin fines de lucro, las comunitarias, las que brindan servicios a poblaciones en desventaja, el tercer sector o como prefiramos llamarlas, no cejamos en nuestro convencimiento de que es posible ese mundo donde todos quepan y donde haya oportunidades justas para aquellos que la sociedad ha relegado.
Nuestros horizontes brillan, pues tenemos muchas estrellas que van alcanzando su luz en la medida que esas oportunidades llegan. Quisiera compartir el caso de un joven maltratado física y emocionalmente por sus “seres queridos”, quien luego de caminar prácticamente todas las escuelas de San Juan, llegó al Centro lleno de ansiedad y coraje. No puedo olvidar cuando un día, luego de una reunión con un corillo por conductas disruptivas, me quedé conversando con él, quien estaba sentado en mi silla de “directora”. Luego de conversar sobre las conductas sociales y hacer las preguntas de rigor sobre el por qué de su “jodeina en el Centro”, vi en su mirada la otra cara que hasta ahora no había visto. Entonces logré hacer la pregunta correcta, ¿quién ha sido la persona de quién tu has esperado amor y no lo has recibido? En ese momento su rostro cambió. Comenzó a llorar, y comenzó un camino en el Centro que aún hoy, luego de casi tres años continúa.
Porque en nuestras organizaciones, en el Centro y las muchas otras que a diario trabajan por las comunidades, no hay límites en la disposición y la entrega para que cada participante encuentre su camino. No tenemos horarios, ni tiempos, ni vacaciones de la misión . A cualquier hora toca salir a atender una emergencia, un intento suicida, sacar un joven del punto de drogas, pues lo han amenazado de muerte; recibir una llamada de otro en la madrugada, quien “embollao” declara que se “escocotó”, pero que quiere seguir; recoger otro de la calle porque lo botaron de su casa, y así las historias no paran.
Lo más sorprendente, es el caudal de vidas que en la medida que encuentran espacio de sanación comienzan a renacer, cual jardín que ha estado mucho tiempo sin agua. Andamos todo el tiempo viendo cómo creamos nuevos espacios para atajar la marginalidad, el desempleo, las complicaciones sociales y emocionales de la falta de oportunidades y de amor...
En este nuevo año enfrentamos un reto que no es nuevo, pero que cobra nuevas manifestaciones. El lograr mantener la operación de estos Centros e instituciones que en muchos casos se convierten en hogares para nuestros participantes. Para muchas organizaciones, el inicio del año ha sido con reducciones y recortes, para otras con cierres. En los Centros, tocó iniciar con reducción de horas a 260 compañeros, por lo adeudado por el gobierno. Reducción ante la cual vamos dando la batalla para que no se vean afectados los servicios. Pero no me detengo en esto, pues ya hemos dicho mucho al respecto. Me detengo en lo que no tiene esperas, que es la vida de la gente que son nuestra misión. Aquellos por los que Sister Isolina, desde adolescente, decidió dejar cuanto tenía o usar lo que tenía para ayudarlos en su revitalización. Por esas comunidades donde niños (as), jóvenes y adultos viven cada día en medio de la pobreza, la falta de oportunidades, el dolor emocional de historias de sufrimiento, el estigma y el coraje de las injusticias que cada día toman nuevas formas.
Es ante esas vidas que nosotros reclamamos. No se trata de nosotros, aunque sí, en justicia, el tercer sector es un patrono que emplea y sostiene casi $226,000.00 familias en el país. Es el tercer sector el que logra que nuestro país no colapse, el que brega con aquello que crea el sistema ante la falta de una propuesta de sociedad humana integral como país, como pueblo y más allá del gobierno. Cada vez recibimos más llamadas y peticiones de servicios de jóvenes, madres adolescentes, personas desempleadas, afectadas emocionalmente, que no sólo provienen de las comunidades que atendemos, si no que pueden provenir de cualquier sector residencial o económico del país.
Creo que cada vez hay mayor conciencia en la ciudadanía sobre la solidaridad que requiere que el tercer sector siga adelante. Del gobierno somos aliados, y como aliados merecemos el pago y las condiciones contractuales por lo que en justicia aportamos al país . Pero hoy, el llamado va a nuestro pueblo, pues la conciencia de que se haga la paz y la justicia debe movernos a apoyar el trabajo del tercer sector de manera concreta. Labor voluntaria, ayuda de artículos, ayuda de arreglo a las facilidades de las organizaciones, servicios de consultoría gratis, etc.
Una forma necesaria de ayuda en estos tiempos es la económica. Para nuestras organizaciones cada centavo cuenta. Mensualmente recibimos algunos chequecitos de $5.00 $20.00 ó $25.00. También recibimos los más grandes, los corporativos y todo lo que llega. Todos los recibimos con gran esperanza y vemos a estas personas y corporaciones como colaboradores directos de la misión. Entendemos que hay que ofrecer una mayor divulgación sobre los beneficios contributivos que existen en la actualidad para que más personas se muevan a contribuir con nuestras organizaciones.
Sin embargo, la realidad es que necesitamos se legisle para que se logre incentivar de manera más directa las donaciones a las organizaciones sin fines de lucro. Creemos que ante la situación de recesión que demanda mayor respuesta de nuestro sector, se hace urgente el que a su vez se nos provean oportunidades justas para que los contribuyentes puedan económicamente apoyarnos. Por lo que sería meritorio solicitar que se apruebe una exención del 100% sobre lo que se done a este sector. Acciones justas para que sigamos construyendo la justicia.
Que no quepa duda que seguiremos trabajando duro y con gozo. Más ahora que antes. Para nuestras poblaciones, los tiempos casi siempre son duros y de recesiones constantes. Por ellos, y ante ellos, es que nuestro espíritu se fortalece y nos hace seguir creyendo en ese mundo dónde el amor sea la única respuesta.
Lourdes M. Ortiz M.T.S
Directora
Centros Sor Isolina Ferré-Caimito
Periódico Trazos
Seguimos con ganas con ganas renovadas de que la justicia y la plenitud sea en cada hermano(a) puertorriqueño(a). Para los que trabajamos en el tercer sector, esos hermanos (as) tienen rostros y aguardan acciones concretas que les permitan el desarrollo al que han sido invitados por la creación.
En los Centros Sor Isolina Ferré, nuestra misión con la juventud es un llamado que no tiene esperas. Los participantes que caminan junto a nuestra Comunidad de Aprendizaje, ni siquiera querían tomar vacaciones en diciembre. Ha habido aquellos que han pasado la navidad con nosotros, no sólo en el corazón, si no con la presencia física ante la falta de familias con las que celebrar. Que digo celebrar. Para muchos, ante la falta de familias que les provean como mínimo un techo seguro…libre de maltrato, de drogas, de abuso y por qué ocultarlo, hasta de alimentos. Con ellos hemos celebrado navidad y confirmado que, como decía Sister Isolina, se da gloria a Dios en la plenitud del hombre y la mujer .
Iniciamos un año donde todo pareciese decirnos que el pesimismo debe embargarnos, que no hay razones para trabajar con gozo. Iniciamos un año donde hay amenazas económicas, sociales, morales y ambientales a nivel local y mundial. En medio de eso, seguimos en pie la gente que seguimos apostando a que el amor que guía nuestras convicciones pueda regenerar el barro. Las organizaciones sin fines de lucro, las comunitarias, las que brindan servicios a poblaciones en desventaja, el tercer sector o como prefiramos llamarlas, no cejamos en nuestro convencimiento de que es posible ese mundo donde todos quepan y donde haya oportunidades justas para aquellos que la sociedad ha relegado.
Nuestros horizontes brillan, pues tenemos muchas estrellas que van alcanzando su luz en la medida que esas oportunidades llegan. Quisiera compartir el caso de un joven maltratado física y emocionalmente por sus “seres queridos”, quien luego de caminar prácticamente todas las escuelas de San Juan, llegó al Centro lleno de ansiedad y coraje. No puedo olvidar cuando un día, luego de una reunión con un corillo por conductas disruptivas, me quedé conversando con él, quien estaba sentado en mi silla de “directora”. Luego de conversar sobre las conductas sociales y hacer las preguntas de rigor sobre el por qué de su “jodeina en el Centro”, vi en su mirada la otra cara que hasta ahora no había visto. Entonces logré hacer la pregunta correcta, ¿quién ha sido la persona de quién tu has esperado amor y no lo has recibido? En ese momento su rostro cambió. Comenzó a llorar, y comenzó un camino en el Centro que aún hoy, luego de casi tres años continúa.
Porque en nuestras organizaciones, en el Centro y las muchas otras que a diario trabajan por las comunidades, no hay límites en la disposición y la entrega para que cada participante encuentre su camino. No tenemos horarios, ni tiempos, ni vacaciones de la misión . A cualquier hora toca salir a atender una emergencia, un intento suicida, sacar un joven del punto de drogas, pues lo han amenazado de muerte; recibir una llamada de otro en la madrugada, quien “embollao” declara que se “escocotó”, pero que quiere seguir; recoger otro de la calle porque lo botaron de su casa, y así las historias no paran.
Lo más sorprendente, es el caudal de vidas que en la medida que encuentran espacio de sanación comienzan a renacer, cual jardín que ha estado mucho tiempo sin agua. Andamos todo el tiempo viendo cómo creamos nuevos espacios para atajar la marginalidad, el desempleo, las complicaciones sociales y emocionales de la falta de oportunidades y de amor...
En este nuevo año enfrentamos un reto que no es nuevo, pero que cobra nuevas manifestaciones. El lograr mantener la operación de estos Centros e instituciones que en muchos casos se convierten en hogares para nuestros participantes. Para muchas organizaciones, el inicio del año ha sido con reducciones y recortes, para otras con cierres. En los Centros, tocó iniciar con reducción de horas a 260 compañeros, por lo adeudado por el gobierno. Reducción ante la cual vamos dando la batalla para que no se vean afectados los servicios. Pero no me detengo en esto, pues ya hemos dicho mucho al respecto. Me detengo en lo que no tiene esperas, que es la vida de la gente que son nuestra misión. Aquellos por los que Sister Isolina, desde adolescente, decidió dejar cuanto tenía o usar lo que tenía para ayudarlos en su revitalización. Por esas comunidades donde niños (as), jóvenes y adultos viven cada día en medio de la pobreza, la falta de oportunidades, el dolor emocional de historias de sufrimiento, el estigma y el coraje de las injusticias que cada día toman nuevas formas.
Es ante esas vidas que nosotros reclamamos. No se trata de nosotros, aunque sí, en justicia, el tercer sector es un patrono que emplea y sostiene casi $226,000.00 familias en el país. Es el tercer sector el que logra que nuestro país no colapse, el que brega con aquello que crea el sistema ante la falta de una propuesta de sociedad humana integral como país, como pueblo y más allá del gobierno. Cada vez recibimos más llamadas y peticiones de servicios de jóvenes, madres adolescentes, personas desempleadas, afectadas emocionalmente, que no sólo provienen de las comunidades que atendemos, si no que pueden provenir de cualquier sector residencial o económico del país.
Creo que cada vez hay mayor conciencia en la ciudadanía sobre la solidaridad que requiere que el tercer sector siga adelante. Del gobierno somos aliados, y como aliados merecemos el pago y las condiciones contractuales por lo que en justicia aportamos al país . Pero hoy, el llamado va a nuestro pueblo, pues la conciencia de que se haga la paz y la justicia debe movernos a apoyar el trabajo del tercer sector de manera concreta. Labor voluntaria, ayuda de artículos, ayuda de arreglo a las facilidades de las organizaciones, servicios de consultoría gratis, etc.
Una forma necesaria de ayuda en estos tiempos es la económica. Para nuestras organizaciones cada centavo cuenta. Mensualmente recibimos algunos chequecitos de $5.00 $20.00 ó $25.00. También recibimos los más grandes, los corporativos y todo lo que llega. Todos los recibimos con gran esperanza y vemos a estas personas y corporaciones como colaboradores directos de la misión. Entendemos que hay que ofrecer una mayor divulgación sobre los beneficios contributivos que existen en la actualidad para que más personas se muevan a contribuir con nuestras organizaciones.
Sin embargo, la realidad es que necesitamos se legisle para que se logre incentivar de manera más directa las donaciones a las organizaciones sin fines de lucro. Creemos que ante la situación de recesión que demanda mayor respuesta de nuestro sector, se hace urgente el que a su vez se nos provean oportunidades justas para que los contribuyentes puedan económicamente apoyarnos. Por lo que sería meritorio solicitar que se apruebe una exención del 100% sobre lo que se done a este sector. Acciones justas para que sigamos construyendo la justicia.
Que no quepa duda que seguiremos trabajando duro y con gozo. Más ahora que antes. Para nuestras poblaciones, los tiempos casi siempre son duros y de recesiones constantes. Por ellos, y ante ellos, es que nuestro espíritu se fortalece y nos hace seguir creyendo en ese mundo dónde el amor sea la única respuesta.
domingo, 8 de marzo de 2009
Día Internacional de la Mujer
Todos nosotros – hombres y mujeres, soldados y agentes de mantenimiento de la paz, ciudadanos y líderes – tenemos la responsabilidad de contribuir a eliminar la violencia contra la mujer. Los Estados deben cumplir con sus obligaciones de prevenir la violencia, enjuiciar a los perpetradores y proporcionar reparaciones a las víctimas. Y cada uno de nosotros debe hablar claramente en la familia, en el lugar de trabajo y en la comunidad, de modo que cesen los actos de violencia contra la mujer.
Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas
Para ti mujer, escribo
(Margarita Carrete de Tafur)
Escribo para ti mujer,
mujer de mil ropajes,
mujer joven o vieja
de esta dura tierra.
Escribo para ti
sin saber cómo eres,
hoy hablo para decirte
que no aceptes la suerte
¡Escúchame ahora!
Obrera de los tiempos
si hoy borras tu sonrisa
a cambio de tristeza,
no hay vida mala o buena
ni infiernos tan temidos
ni paraísos soñados,
la vida es una sola,
la vida se conjuga
de dolor y alegría,
la vida mujer hay que amasarla,
¡con nuestras propias manos!
¡Basta ya mujer!
de dolores callados,
despierta, anda y ve
que hay tiempos no sembrados
¡Basta ya mujer!
Arroja tu alma esclava
de los prejuicios vanos.
¡Mira el sol cómo brilla,
no te tapes los ojos
al resplandor del día!
Mujer del siglo XX
que luchas, trabajas y amas,
descubre y aprovecha los caminos,
recoge las mañanas,
entierra los silencios,
desátate las manos,
rompe ya esas cadenas
que la vida es empinada
y a fuerza de subirla
se hace mejor vida.
Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas
Para ti mujer, escribo
(Margarita Carrete de Tafur)
Escribo para ti mujer,
mujer de mil ropajes,
mujer joven o vieja
de esta dura tierra.
Escribo para ti
sin saber cómo eres,
hoy hablo para decirte
que no aceptes la suerte
¡Escúchame ahora!
Obrera de los tiempos
si hoy borras tu sonrisa
a cambio de tristeza,
no hay vida mala o buena
ni infiernos tan temidos
ni paraísos soñados,
la vida es una sola,
la vida se conjuga
de dolor y alegría,
la vida mujer hay que amasarla,
¡con nuestras propias manos!
¡Basta ya mujer!
de dolores callados,
despierta, anda y ve
que hay tiempos no sembrados
¡Basta ya mujer!
Arroja tu alma esclava
de los prejuicios vanos.
¡Mira el sol cómo brilla,
no te tapes los ojos
al resplandor del día!
Mujer del siglo XX
que luchas, trabajas y amas,
descubre y aprovecha los caminos,
recoge las mañanas,
entierra los silencios,
desátate las manos,
rompe ya esas cadenas
que la vida es empinada
y a fuerza de subirla
se hace mejor vida.
Nuestros Jóvenes
Nuestros Jóvenes
Hace unos días uno de nuestros participantes llegó a mi oficina, se sentó frente a mi y comenzó a mirarme. Lo salude mientras le reconocía el look que traía, que eran como unas trenzas que le salían del lado izquierdo del la cabeza y le colgaban no muy largas. Como siempre seguí haciendo mis tareas, pues ya nos habíamos saludado en la mañana y para mi es usual que algún joven llegue a mi oficina y se siente a conversar mientras yo los atiendo, cuando puedo parando la tarea, pero cuando me agarran en la carrera, los atiendo entre papales y escritos.
De momento el joven empezó a preguntarme si yo estaba enamorada a lo que le respondí que si, que desde hace 16 años estoy enamorada de Emma y de la vida cada día. Se empezó a reír y me comentó que parecía que en estos días estaba mas enamorada porque me veía mas bonita que de costumbre. Siguió con su lírica dejándome saber que tenía el pelo muy hermoso y la ropa que estaba usando me quedaba bien. Yo paré de trabajar, me reí con esas carcajadas que ellos me provocan con esa inocencia lastimada que viven, lo mire a los ojos, le agradecí sus piropos y le dije “eso es pa’que tu veas, viejita pero sabrosita” ante lo que se echo a reír y sin que pasara mas de un segundo andábamos conversando de otros temas. Se buscó en una foto que tengo de él en mi oficina y salió con una gran sonrisa a hacerme un trabajo que le pedí. Yo mientras, pensaba en las compañeras del Centro que temblarían del miedo ante esos acercamientos sexuales de los muchachos que encierran detrás de las máscaras de machotes y gigolos la maravilla del niño natural.
Hoy en un encuentro con jóvenes, otro chico me decía que se dedicaba a joder en la escuela porque los maestros piensan que el tiene problemas y le dicen que a él lo que le gusta es "joder". Un joven tan especial que casi me hace llorar en medio del ejercicio. Un joven que conoce la calle y ha vivido tanto dolor que tendría mil razones para querer "joder" a todos a su paso. Sin embargo allí y sin que le quedara nada por dentro nos dijo que él quería participar como líder y desarrollar sabiduría para poder aconsejar a otros sobre cosas que ya el había vivido. Me miro profundamente y me dijo tu sabes lo que es sabiduría? Y yo simplemente tuve que pedirle que me explicara que era sabiduría y luego de escucharle, pedir un aplauso para ese sabio que hoy me ofreció lecciones. Cómo es posible que a un joven que le guste "joder", sea el líder que quiere compartir sabiduría a sus compañeros? No seremos nosotros los grandes los que jodemos los espacios donde ellos deben desarrollar sus talentos y mostrar su creatividad?
Y como en una carrera pasan por mi mente tantos jóvenes que responden al mundo de la manera como el mundo les ha tratado. Jóvenes que tienen un caudal de talentos y que mientras más heridos más maravillosos son. Y las lágrimas me vistan al mirar a estos hijos de la vida. Me vistan al encontrarme nuevamente con Celso y ver su rostro el día que iba a participar de una presentación en el Centro, ese día estaba limpio, estaba tan contento y nervioso que tuve que hablarle y dejarle saber que yo era su admiradora numero uno, que creía en él y que si no podía estar allí en el momento de su presentación, estaría en ubuntu. Recuerdo que antes de que presentara yo tuve que salir a una reunión, ya él se encontraba al frente y cuando me vió salir grito “Lourdes aquí estoy”. Yo desde la puerta le grite a su vez “Celso voy a ti”, y aunque no vi su presentación la evaluación fue excelente…. A los pocos meses nos tocó verlo partir en una muerte que no se merecía…
Entonces entre la esperanza y la desesperanza reafirmo hoy que no puedo claudicar, que junto al ejercito de ángeles que nos acompañan tenemos que seguir buscando que cada joven logre el viaje hacia su libertad y salgan de la redes de dolor y miedo que los han atrapado.
Y confirmo, porque cada día lo presencio, que hay miles de cambios ocurriendo en la vida de estos jóvenes, nuestros jóvenes. No cualquier joven, sino ese joven al que la vida parece que le debe todo, por las consecuencias de tanto mal en nuestro mundo. Ese joven carente del principal elemento para ser feliz, el amor. Jóvenes a los que ese poder superior ama a través de nosotros y tantos otros que se dedican a ellos. Jóvenes que aunque parezcan abandonados, no lo están, y de maneras tan misteriosas van reconstruyendo el rompe cabezas de sus vidas. Jóvenes que con sus vidas van confrontándonos para que rompamos con los prejuicios, falsos puritanismos y mentiras que cargamos sobre como ellos deberían ser o actuar, cuando es el mundo adulto el que no ha dado el modelaje.
Entonces hoy agradezco por los jóvenes del Centro que fueron al taller de la Universidad para aprender a cabildear, y allí con sus vidas se robaron el corazón de los profesionales, legisladores y la elite de intelectuales que creemos saber lo que ellos necesitan. Agradezco a los de Jornada que esta mañana con mas heridas que curitas nos mostraron el rostro de la verdadera libertad.
Y agradezco a los que siguen apostando al amor para el mundo juvenil. A los padrinos, madrinas, facilitadores, consejeros, amigos que no paran y que le demuestran al país como se hace la patria. Sin mucho ruido, sin mucho reconocimiento, sin mucha paga o sin ella, día y noche en donde hay que estar y con los que hay que estar. Gracias a esos que me acompañan en la opción, me cuidan y me enseñan a no quitarme. Ah! y me recuerdan el espíritu juvenil que no debemos perder, llorando en solidaridad y a la vez haciéndome reír en medio de una conferencia de prensa mientras estoy sentada al lado del gobernador del país….
Lourdes M. Ortiz
Marzo 2008
Hace unos días uno de nuestros participantes llegó a mi oficina, se sentó frente a mi y comenzó a mirarme. Lo salude mientras le reconocía el look que traía, que eran como unas trenzas que le salían del lado izquierdo del la cabeza y le colgaban no muy largas. Como siempre seguí haciendo mis tareas, pues ya nos habíamos saludado en la mañana y para mi es usual que algún joven llegue a mi oficina y se siente a conversar mientras yo los atiendo, cuando puedo parando la tarea, pero cuando me agarran en la carrera, los atiendo entre papales y escritos.
De momento el joven empezó a preguntarme si yo estaba enamorada a lo que le respondí que si, que desde hace 16 años estoy enamorada de Emma y de la vida cada día. Se empezó a reír y me comentó que parecía que en estos días estaba mas enamorada porque me veía mas bonita que de costumbre. Siguió con su lírica dejándome saber que tenía el pelo muy hermoso y la ropa que estaba usando me quedaba bien. Yo paré de trabajar, me reí con esas carcajadas que ellos me provocan con esa inocencia lastimada que viven, lo mire a los ojos, le agradecí sus piropos y le dije “eso es pa’que tu veas, viejita pero sabrosita” ante lo que se echo a reír y sin que pasara mas de un segundo andábamos conversando de otros temas. Se buscó en una foto que tengo de él en mi oficina y salió con una gran sonrisa a hacerme un trabajo que le pedí. Yo mientras, pensaba en las compañeras del Centro que temblarían del miedo ante esos acercamientos sexuales de los muchachos que encierran detrás de las máscaras de machotes y gigolos la maravilla del niño natural.
Hoy en un encuentro con jóvenes, otro chico me decía que se dedicaba a joder en la escuela porque los maestros piensan que el tiene problemas y le dicen que a él lo que le gusta es "joder". Un joven tan especial que casi me hace llorar en medio del ejercicio. Un joven que conoce la calle y ha vivido tanto dolor que tendría mil razones para querer "joder" a todos a su paso. Sin embargo allí y sin que le quedara nada por dentro nos dijo que él quería participar como líder y desarrollar sabiduría para poder aconsejar a otros sobre cosas que ya el había vivido. Me miro profundamente y me dijo tu sabes lo que es sabiduría? Y yo simplemente tuve que pedirle que me explicara que era sabiduría y luego de escucharle, pedir un aplauso para ese sabio que hoy me ofreció lecciones. Cómo es posible que a un joven que le guste "joder", sea el líder que quiere compartir sabiduría a sus compañeros? No seremos nosotros los grandes los que jodemos los espacios donde ellos deben desarrollar sus talentos y mostrar su creatividad?
Y como en una carrera pasan por mi mente tantos jóvenes que responden al mundo de la manera como el mundo les ha tratado. Jóvenes que tienen un caudal de talentos y que mientras más heridos más maravillosos son. Y las lágrimas me vistan al mirar a estos hijos de la vida. Me vistan al encontrarme nuevamente con Celso y ver su rostro el día que iba a participar de una presentación en el Centro, ese día estaba limpio, estaba tan contento y nervioso que tuve que hablarle y dejarle saber que yo era su admiradora numero uno, que creía en él y que si no podía estar allí en el momento de su presentación, estaría en ubuntu. Recuerdo que antes de que presentara yo tuve que salir a una reunión, ya él se encontraba al frente y cuando me vió salir grito “Lourdes aquí estoy”. Yo desde la puerta le grite a su vez “Celso voy a ti”, y aunque no vi su presentación la evaluación fue excelente…. A los pocos meses nos tocó verlo partir en una muerte que no se merecía…
Entonces entre la esperanza y la desesperanza reafirmo hoy que no puedo claudicar, que junto al ejercito de ángeles que nos acompañan tenemos que seguir buscando que cada joven logre el viaje hacia su libertad y salgan de la redes de dolor y miedo que los han atrapado.
Y confirmo, porque cada día lo presencio, que hay miles de cambios ocurriendo en la vida de estos jóvenes, nuestros jóvenes. No cualquier joven, sino ese joven al que la vida parece que le debe todo, por las consecuencias de tanto mal en nuestro mundo. Ese joven carente del principal elemento para ser feliz, el amor. Jóvenes a los que ese poder superior ama a través de nosotros y tantos otros que se dedican a ellos. Jóvenes que aunque parezcan abandonados, no lo están, y de maneras tan misteriosas van reconstruyendo el rompe cabezas de sus vidas. Jóvenes que con sus vidas van confrontándonos para que rompamos con los prejuicios, falsos puritanismos y mentiras que cargamos sobre como ellos deberían ser o actuar, cuando es el mundo adulto el que no ha dado el modelaje.
Entonces hoy agradezco por los jóvenes del Centro que fueron al taller de la Universidad para aprender a cabildear, y allí con sus vidas se robaron el corazón de los profesionales, legisladores y la elite de intelectuales que creemos saber lo que ellos necesitan. Agradezco a los de Jornada que esta mañana con mas heridas que curitas nos mostraron el rostro de la verdadera libertad.
Y agradezco a los que siguen apostando al amor para el mundo juvenil. A los padrinos, madrinas, facilitadores, consejeros, amigos que no paran y que le demuestran al país como se hace la patria. Sin mucho ruido, sin mucho reconocimiento, sin mucha paga o sin ella, día y noche en donde hay que estar y con los que hay que estar. Gracias a esos que me acompañan en la opción, me cuidan y me enseñan a no quitarme. Ah! y me recuerdan el espíritu juvenil que no debemos perder, llorando en solidaridad y a la vez haciéndome reír en medio de una conferencia de prensa mientras estoy sentada al lado del gobernador del país….
Lourdes M. Ortiz
Marzo 2008
viernes, 16 de enero de 2009
La despedida de “El Ganster”
Las otras noches, pasando los canales de la televisión, me encontré con el homenaje final del cierre del programa No te Duermas. Y digo final, pues llevan como un mes en la prensa haciendo reconocimientos a este programa que duró en la televisión 18 años.
Mi conciencia no me deja pasar este evento sin comentarme su incomodidad ante las falsas que seguimos viviendo y la adoración a ídolos de los que hay que cuestionar su aportación real a nuestra tierra. Tal vez, sí sea un ettos “El Ganster”. Tal vez, sí haya sido el mejor programa de la TV en los pasados 18 años. Tal vez, haya sido una programación de sana recreación y formación para la generación que lo siguió. Y tal vez, sea yo la que ando confundida con eso de los valores y principios morales que son necesarios para el sano desarrollo humano. No entro en polémicas discursivas e intelectivas, pues eso se lo dejo a los académicos y profesionales del saber.
Lo mío, es la gente común y corriente que guía sus pasos en medio de la sociedad que hemos ido construyendo. Lo mío, son las consecuencias de un mundo que pareciese desequilibrado en lo que al desarrollo humano integral se refiere. Un mundo que hace una oferta principal bajo la cual crecemos y nos formamos. Ayer me lo decía mi sobrino como un descubrimiento que logra al iniciar sus estudios en comunicaciones. “A la gente la están manipulando”. “Estamos viviendo un tiempo dónde se promueve el egoísmo y el consumerismo y eso lleva a la violencia”. Lo que mi sobrino quizás aún no ha descubierto, es que esa manera que promueve el sistema nos ha llevado a una debacle social, y últimamente económica, pues el capitalismo rampante ya no encuentra a quien más explotar para lograr su supervivencia.
Lo que mi sobrino quizás aún no ha experimentado, es que hay un desquicie planetario que amenaza a la vida humana a todos los niveles. A nivel macro, todos sabemos que el planeta está muriendo y somos nosotros lo que lo estamos matando. A nivel micro, y en mi caminar por vocación, recojo los pedazos de vidas lastimadas por la pobreza, las muchas adicciones de estos tiempos que le roban espacio al amor, la deshonestidad, la delincuencia, el abuso sexual y físico, entre otras que quizás tú puedas seguir mencionando. Vidas que han perdido el sentido de su dignidad, y sobre todo, entre las más jóvenes ven poca diferencia entre mandar a “prender” a quien los traicionó en la calle o confiar totalmente en alguien que logra llegar a las puertas de su corazón. Vidas que aunque tienen profunda bondad en su interior han crecido en un total relativismo e individualismo alarmante y peligrosísimo para la vida en sociedad. Claro, no son precisamente las almas con las que yo me encuentro, las que guiadas por el relativismo e individualismo tienen en sus manos las principales decisiones que afectan a miles de humanos.
Dónde entra el gran “Ganster” en todo esto me dirían algunos… si él organizó la marcha Puerto Rico se levanta y ha hecho grandes gestas como levantar $300 mil para un amigo con cáncer. Quizás “El Ganster” sólo ha sido una víctima más de un sistema que busca la ganancia a costa de lo que sea, incluso la salud mental de su gente, o la tergiversación del valor del cuerpo humano y nuestra expresión sexual, para reducirlo a un mero objeto de consumo. La propuesta de No te duermas por años ofreció a su público una oferta que no estaba tan disponible por otras vías. Ofreció una recreación basada en mostrar material de connotación sexual. Como ejemplo, ayer en el cierre mostraron una imagen que salió al aire hace años, un “close up” a las nalgas de una mujer con un “gistro” negro y sendos tatuajes. Hoy quizás eso no sea llamativo, pues la Internet ha abierto las puertas a toda clase de expresión sexual, y el relativismo moral ha brindado la oportunidad a que cada cual interprete qué es obsceno y qué no.
Yo que tengo la oportunidad de trabajar con sobrevivientes de abuso sexual y veo toda clase de locuras que ocurren en la intimidad, y veo toda clase de abusos en niñas (os), jóvenes, adultas (os) y ancianas (os), tengo una serie de interrogantes que tal vez “El Ganster” pueda contestar en alguno de sus homenajes.
Casos que ocurren más de lo que todos pensamos y de los que no se habla por ser uno de los delitos más íntimos y que laceran profundamente a la persona. Niños (as) pequeños incurriendo en prácticas sexuales de adultos y juegos, como tocar las partes íntimas, introducir dedos, penes, sodomías etc. Jóvenes secuestradas y drogadas, las que pueden ser agredidas por múltiples ofensores como parte de la recreación de una fiesta o una cita para compartir. Todos nos horrorizamos ante el violador de Río Piedras, pero pocos nos enteramos de la magnitud de estos delitos, que en su mayoría ocurren por conocidos.
En el referido programa, un artista narraba cómo en una ocasión “El Ganster” le preguntó con total picardía, si era capaz de agarrar unas tetas y luego trajo una vaca al estudio para que la ordeñara. Esto, aplaudido por hombres que hoy día ya no son chamacos. La maravillosa jocosidad del doble sentido que ha ido infiltrando el permiso subliminal para que se pueda, desde burlar hasta ultrajar, la genitalidad humana.
También tengo la oportunidad de trabajar con niños y jóvenes que sin ningún pudor han visto películas pornográficas, con o sin la autorización de los supuestos adultos a su cargo. Muchos porque las encontraron y sin supervisión las vieron una y otra vez, y otros porque las ven con el consentimiento de sus padres que se hacen de la vista larga o no le ven problema al asunto. Jóvenes que no ven conflicto en tener múltiples contactos sexuales, con o sin protección, y que ni los embarazos o abortos o ETS los detienen de querer “meter mano” las veces que puedan y como sea. Las consecuencias ustedes me las pueden contar a mí…
Hoy no hay regla, hemos dejado que todo sea permitido y junto a “El Ganster”, nosotros que no lo detuvimos, hemos contribuído a esa formación para la sexualidad del S-21. Una expresión sexual, basada en el gusto por encima del bien, que no toma en cuenta la persona que es más que pene y vagina, que no responde a la expresión de amor que es compromiso. Una expresión sexual desvinculada de la vida, casual y oportunista. Una sociedad que no respeta la vida en todas sus formas, cuerpo-tierra, alma-agua, espíritu-aire, pareciese estar amenazada a desaparecer.
Mis disculpas si no me puedo unir al homenaje de “El Ganster”. Conozco todas las razones para que estos programas hayan salido al aire con la autorización de todos los sectores. Conozco las justificaciones y no me las tienen que repetir. Las he escuchado por años. Sólo espero que en algún momento nos hartemos de que nos estén vendiendo gato por liebre y empecemos a usar, contra el sistema, las estrategias que han utilizado para vendernos cosas e ideas falsas, sólo con el fin de que alguien se lucre. Y las utilicemos para provocar la nueva revolución o resurrección del alma de nuestro pueblo. Que todos aquellos que creemos que la persona es más que un cuerpo sigamos redescubriendo la verdad de lo que somos y la pregonemos a los cuatro vientos.
Lourdes Ortiz
31 dic 2008
Mi conciencia no me deja pasar este evento sin comentarme su incomodidad ante las falsas que seguimos viviendo y la adoración a ídolos de los que hay que cuestionar su aportación real a nuestra tierra. Tal vez, sí sea un ettos “El Ganster”. Tal vez, sí haya sido el mejor programa de la TV en los pasados 18 años. Tal vez, haya sido una programación de sana recreación y formación para la generación que lo siguió. Y tal vez, sea yo la que ando confundida con eso de los valores y principios morales que son necesarios para el sano desarrollo humano. No entro en polémicas discursivas e intelectivas, pues eso se lo dejo a los académicos y profesionales del saber.
Lo mío, es la gente común y corriente que guía sus pasos en medio de la sociedad que hemos ido construyendo. Lo mío, son las consecuencias de un mundo que pareciese desequilibrado en lo que al desarrollo humano integral se refiere. Un mundo que hace una oferta principal bajo la cual crecemos y nos formamos. Ayer me lo decía mi sobrino como un descubrimiento que logra al iniciar sus estudios en comunicaciones. “A la gente la están manipulando”. “Estamos viviendo un tiempo dónde se promueve el egoísmo y el consumerismo y eso lleva a la violencia”. Lo que mi sobrino quizás aún no ha descubierto, es que esa manera que promueve el sistema nos ha llevado a una debacle social, y últimamente económica, pues el capitalismo rampante ya no encuentra a quien más explotar para lograr su supervivencia.
Lo que mi sobrino quizás aún no ha experimentado, es que hay un desquicie planetario que amenaza a la vida humana a todos los niveles. A nivel macro, todos sabemos que el planeta está muriendo y somos nosotros lo que lo estamos matando. A nivel micro, y en mi caminar por vocación, recojo los pedazos de vidas lastimadas por la pobreza, las muchas adicciones de estos tiempos que le roban espacio al amor, la deshonestidad, la delincuencia, el abuso sexual y físico, entre otras que quizás tú puedas seguir mencionando. Vidas que han perdido el sentido de su dignidad, y sobre todo, entre las más jóvenes ven poca diferencia entre mandar a “prender” a quien los traicionó en la calle o confiar totalmente en alguien que logra llegar a las puertas de su corazón. Vidas que aunque tienen profunda bondad en su interior han crecido en un total relativismo e individualismo alarmante y peligrosísimo para la vida en sociedad. Claro, no son precisamente las almas con las que yo me encuentro, las que guiadas por el relativismo e individualismo tienen en sus manos las principales decisiones que afectan a miles de humanos.
Dónde entra el gran “Ganster” en todo esto me dirían algunos… si él organizó la marcha Puerto Rico se levanta y ha hecho grandes gestas como levantar $300 mil para un amigo con cáncer. Quizás “El Ganster” sólo ha sido una víctima más de un sistema que busca la ganancia a costa de lo que sea, incluso la salud mental de su gente, o la tergiversación del valor del cuerpo humano y nuestra expresión sexual, para reducirlo a un mero objeto de consumo. La propuesta de No te duermas por años ofreció a su público una oferta que no estaba tan disponible por otras vías. Ofreció una recreación basada en mostrar material de connotación sexual. Como ejemplo, ayer en el cierre mostraron una imagen que salió al aire hace años, un “close up” a las nalgas de una mujer con un “gistro” negro y sendos tatuajes. Hoy quizás eso no sea llamativo, pues la Internet ha abierto las puertas a toda clase de expresión sexual, y el relativismo moral ha brindado la oportunidad a que cada cual interprete qué es obsceno y qué no.
Yo que tengo la oportunidad de trabajar con sobrevivientes de abuso sexual y veo toda clase de locuras que ocurren en la intimidad, y veo toda clase de abusos en niñas (os), jóvenes, adultas (os) y ancianas (os), tengo una serie de interrogantes que tal vez “El Ganster” pueda contestar en alguno de sus homenajes.
Casos que ocurren más de lo que todos pensamos y de los que no se habla por ser uno de los delitos más íntimos y que laceran profundamente a la persona. Niños (as) pequeños incurriendo en prácticas sexuales de adultos y juegos, como tocar las partes íntimas, introducir dedos, penes, sodomías etc. Jóvenes secuestradas y drogadas, las que pueden ser agredidas por múltiples ofensores como parte de la recreación de una fiesta o una cita para compartir. Todos nos horrorizamos ante el violador de Río Piedras, pero pocos nos enteramos de la magnitud de estos delitos, que en su mayoría ocurren por conocidos.
En el referido programa, un artista narraba cómo en una ocasión “El Ganster” le preguntó con total picardía, si era capaz de agarrar unas tetas y luego trajo una vaca al estudio para que la ordeñara. Esto, aplaudido por hombres que hoy día ya no son chamacos. La maravillosa jocosidad del doble sentido que ha ido infiltrando el permiso subliminal para que se pueda, desde burlar hasta ultrajar, la genitalidad humana.
También tengo la oportunidad de trabajar con niños y jóvenes que sin ningún pudor han visto películas pornográficas, con o sin la autorización de los supuestos adultos a su cargo. Muchos porque las encontraron y sin supervisión las vieron una y otra vez, y otros porque las ven con el consentimiento de sus padres que se hacen de la vista larga o no le ven problema al asunto. Jóvenes que no ven conflicto en tener múltiples contactos sexuales, con o sin protección, y que ni los embarazos o abortos o ETS los detienen de querer “meter mano” las veces que puedan y como sea. Las consecuencias ustedes me las pueden contar a mí…
Hoy no hay regla, hemos dejado que todo sea permitido y junto a “El Ganster”, nosotros que no lo detuvimos, hemos contribuído a esa formación para la sexualidad del S-21. Una expresión sexual, basada en el gusto por encima del bien, que no toma en cuenta la persona que es más que pene y vagina, que no responde a la expresión de amor que es compromiso. Una expresión sexual desvinculada de la vida, casual y oportunista. Una sociedad que no respeta la vida en todas sus formas, cuerpo-tierra, alma-agua, espíritu-aire, pareciese estar amenazada a desaparecer.
Mis disculpas si no me puedo unir al homenaje de “El Ganster”. Conozco todas las razones para que estos programas hayan salido al aire con la autorización de todos los sectores. Conozco las justificaciones y no me las tienen que repetir. Las he escuchado por años. Sólo espero que en algún momento nos hartemos de que nos estén vendiendo gato por liebre y empecemos a usar, contra el sistema, las estrategias que han utilizado para vendernos cosas e ideas falsas, sólo con el fin de que alguien se lucre. Y las utilicemos para provocar la nueva revolución o resurrección del alma de nuestro pueblo. Que todos aquellos que creemos que la persona es más que un cuerpo sigamos redescubriendo la verdad de lo que somos y la pregonemos a los cuatro vientos.
Lourdes Ortiz
31 dic 2008
sábado, 13 de diciembre de 2008
Lo que me dicen los rostros sobre la Navidad
No sé bien qué quiero compartir, pues la amenaza por la crisis fiscal en el país, me hace recordar lo que me decía un amigo; que debemos estar alerta a todo aquello que nos invite a acomodarnos y querer levantar tres chozas. Que hay que estar abiertos a los cambios que nos recuerdan quién es al autor de esta obra. Y me he planteado de todo, ¿qué pasará en el mundo? ¿Qué pasará en el país? ¿Qué pasará en los Centros? Será razonable pedir con toda nuestra fe que recibamos el dinero que nos deben, que se resuelva nuestra situación, cuando hay tantas situaciones asfixiando a nuestros hermanos alrededor del planeta.
En estos días leía la lectura del evangelio que decía venid a mi todos los que estén cansados y abatidos que yo aliviaré sus cargas”. Sentía esa voz como la voz de nuestra misión, la razón de ser por la que de alguna manera Dios, el universo y tantas buenas personas han ayudado a que sigamos. Me centraba en la razón de ser para la que existimos y los propósitos por los que pedimos poder seguir.
Y recordaba que el otro día íbamos un grupo a Ponce a una reunión y pasamos dos horas de ida, dos de vuelta y una de almuerzo, hablando sobre las diversas situaciones de los participantes. Situaciones de abuso, maltrato, pobreza, abandono. Situaciones de violencia, drogas, calle. Los temas iban de uno a otro con una rapidez como si nos fuese urgente dialogar las situaciones y construir respuestas para estas vidas que no sabemos hasta cuando estarán entre nosotros.
Esta semana me llamó una Intercesora, tarde en la noche, para notificarme que en ese momento un participante estaba siendo agredido por su papá y el joven logró llamar para que lo fueran a ayudar. A esa hora se movilizó una de nuestras trabajadoras sociales, quien junto a la Intercesora acompañaron al joven a manejar su situación hasta que lo dejaron estable. Por esas cosas de la vida, o mejor dicho de Dios, apareció uno de los Policías que participo de nuestro programa Koban, quien estaba de servicio en el barrio y manejó la intervención a la luz de nuestros valores. Hace dos semanas, otro joven completó su proceso de detox gracias a Iniciativa Comunitaria, luego de mucho tiempo en la calle usando de to’ y al reincorporarse al Centro abiertamente ha iniciado un programa no formal desde lo que él llama adicto en rehabilitación, dónde comparte con otros jóvenes sobre toda la basura de la drogas.
La semana pasada ayudamos a una madre que vino al Centro a buscar alimentos para sus hijos, pues no tenía nada en la alacena. Ayudamos a otro joven que no tiene padres y sus demás familiares lo querían sacar de un cuartito donde vive solo hace años, y tuvimos que realizar una intervención para que no quedara en la calle. Uno de los participantes me compartía esta semana cómo se esta levantando gracias el Centro luego de una vida ante la situación de su madre adicta y un padre que lo ha golpeado desde pequeño y por lo que empezó a fumar pasto a temprana edad. Otro día hubo que salir a la carrera a asistir a una participante adulta que se quedó paralizada en su vehículo en medio de una avenida ante una crisis emocional y una Intercesora la fue a buscar, guió su vehículo y la trajo al Centro para que recibiese consejería. En verdad, no hemos tenido tiempo para la pantera que anda suelta por Caimito. Nuestros días no alcanzan para la revitalización de tantas almas que buscan esperanza y alternativas. No ante esta crisis de ahora, si no ante las muchas crisis que son parte de sus historias de vida y que es nuestro llamado atender.
Entonces comienzo a entender esta protesta silenciosa de mi corazón que vibra con la incansable pasión de Sister Isolina que veía la necesidad de su pueblo y no paraba de abrir oportunidades para promover la plenitud entre aquellos de los que más fácilmente nos olvidamos.
Y obligatoriamente viene a mi mente la pregunta: ¿qué me dice el adviento? ¿Qué descifro en mi preparación para la navidad en medio de estos acontecimientos mundiales que a todos nos hacen sentir desasosiego? Y miro la sencilla, pero espectacular decoración que pusieron nuestros participantes en el Centro y veo los signos. Y recuerdo el esmero que pusieron en poner el Centro bonito. Y logro ver en la luz de los rostros de mi gente y ante la crisis económica y moral que estamos viviendo, la razón por la que se dio la navidad. Y entiendo mejor para qué me estoy preparando en estos días. Cuál es el verdadero jolgorio que quiero celebrar y cuál es mi lugar en el misterioso nacimiento del Cristo, quien una vez más nos confirma que vino para crear un nuevo reinado donde todos tuviesen espacio. Que vino para que naciéramos a una nueva conciencia sobre el respeto a la dignidad de toda persona y lo que significa ese respeto en términos de oportunidades. Que vino a proponer libertad de espíritu, a proponer relaciones de hermandad, de igualdad donde pudiésemos convivir y realizarnos en esta gran casa que es la humanidad. No empezó por lo material y ahí esta nuestro enredo en medio de una era materialista. La propuesta del niño empezó proponiendo un cambio del corazón, un cambio en la manera como vemos al otro, cómo realizar que todos somos hermanos. Por eso reunió reyes, pastores y burros a la luz de las estrellas en un humilde rancho.
Adviento me propone que siga liberando mi corazón de los apegos, de los egos, rencores, heridas del pasado, zonas cómodas, ansias de poder y gloria. Adviento me propone que siga sanando mi historia para que ayude a otros a sanar la suya. Que siga abriendo espacio en mi mente y corazón para que, al igual que Sister Isolina, me convierta en sierva de todos aquellos que esperan conocer el amor y la esperanza. Y que logre expandir mis fronteras para que todos cuantos no tengan una casa, un bocado de comida, un trabajo digno, una buena salud mental y física, una educación, y una comunidad de vida puedan encontrarla o por lo menos creer que sí es posible aspirarla. Afirmo que si para que más personas puedan alcanzar ese reino al que tienen derecho toca morir a esta manera en que nos hemos organizado social, moral y económicamente, pues heme aquí Señor, aquí estoy y que se haga tu voluntad. Y ojalá que el miedo no me paralice y que nunca deje de creer que el amor es la única respuesta.
Lourdes M. Ortiz
Dic 2008
En estos días leía la lectura del evangelio que decía venid a mi todos los que estén cansados y abatidos que yo aliviaré sus cargas”. Sentía esa voz como la voz de nuestra misión, la razón de ser por la que de alguna manera Dios, el universo y tantas buenas personas han ayudado a que sigamos. Me centraba en la razón de ser para la que existimos y los propósitos por los que pedimos poder seguir.
Y recordaba que el otro día íbamos un grupo a Ponce a una reunión y pasamos dos horas de ida, dos de vuelta y una de almuerzo, hablando sobre las diversas situaciones de los participantes. Situaciones de abuso, maltrato, pobreza, abandono. Situaciones de violencia, drogas, calle. Los temas iban de uno a otro con una rapidez como si nos fuese urgente dialogar las situaciones y construir respuestas para estas vidas que no sabemos hasta cuando estarán entre nosotros.
Esta semana me llamó una Intercesora, tarde en la noche, para notificarme que en ese momento un participante estaba siendo agredido por su papá y el joven logró llamar para que lo fueran a ayudar. A esa hora se movilizó una de nuestras trabajadoras sociales, quien junto a la Intercesora acompañaron al joven a manejar su situación hasta que lo dejaron estable. Por esas cosas de la vida, o mejor dicho de Dios, apareció uno de los Policías que participo de nuestro programa Koban, quien estaba de servicio en el barrio y manejó la intervención a la luz de nuestros valores. Hace dos semanas, otro joven completó su proceso de detox gracias a Iniciativa Comunitaria, luego de mucho tiempo en la calle usando de to’ y al reincorporarse al Centro abiertamente ha iniciado un programa no formal desde lo que él llama adicto en rehabilitación, dónde comparte con otros jóvenes sobre toda la basura de la drogas.
La semana pasada ayudamos a una madre que vino al Centro a buscar alimentos para sus hijos, pues no tenía nada en la alacena. Ayudamos a otro joven que no tiene padres y sus demás familiares lo querían sacar de un cuartito donde vive solo hace años, y tuvimos que realizar una intervención para que no quedara en la calle. Uno de los participantes me compartía esta semana cómo se esta levantando gracias el Centro luego de una vida ante la situación de su madre adicta y un padre que lo ha golpeado desde pequeño y por lo que empezó a fumar pasto a temprana edad. Otro día hubo que salir a la carrera a asistir a una participante adulta que se quedó paralizada en su vehículo en medio de una avenida ante una crisis emocional y una Intercesora la fue a buscar, guió su vehículo y la trajo al Centro para que recibiese consejería. En verdad, no hemos tenido tiempo para la pantera que anda suelta por Caimito. Nuestros días no alcanzan para la revitalización de tantas almas que buscan esperanza y alternativas. No ante esta crisis de ahora, si no ante las muchas crisis que son parte de sus historias de vida y que es nuestro llamado atender.
Entonces comienzo a entender esta protesta silenciosa de mi corazón que vibra con la incansable pasión de Sister Isolina que veía la necesidad de su pueblo y no paraba de abrir oportunidades para promover la plenitud entre aquellos de los que más fácilmente nos olvidamos.
Y obligatoriamente viene a mi mente la pregunta: ¿qué me dice el adviento? ¿Qué descifro en mi preparación para la navidad en medio de estos acontecimientos mundiales que a todos nos hacen sentir desasosiego? Y miro la sencilla, pero espectacular decoración que pusieron nuestros participantes en el Centro y veo los signos. Y recuerdo el esmero que pusieron en poner el Centro bonito. Y logro ver en la luz de los rostros de mi gente y ante la crisis económica y moral que estamos viviendo, la razón por la que se dio la navidad. Y entiendo mejor para qué me estoy preparando en estos días. Cuál es el verdadero jolgorio que quiero celebrar y cuál es mi lugar en el misterioso nacimiento del Cristo, quien una vez más nos confirma que vino para crear un nuevo reinado donde todos tuviesen espacio. Que vino para que naciéramos a una nueva conciencia sobre el respeto a la dignidad de toda persona y lo que significa ese respeto en términos de oportunidades. Que vino a proponer libertad de espíritu, a proponer relaciones de hermandad, de igualdad donde pudiésemos convivir y realizarnos en esta gran casa que es la humanidad. No empezó por lo material y ahí esta nuestro enredo en medio de una era materialista. La propuesta del niño empezó proponiendo un cambio del corazón, un cambio en la manera como vemos al otro, cómo realizar que todos somos hermanos. Por eso reunió reyes, pastores y burros a la luz de las estrellas en un humilde rancho.
Adviento me propone que siga liberando mi corazón de los apegos, de los egos, rencores, heridas del pasado, zonas cómodas, ansias de poder y gloria. Adviento me propone que siga sanando mi historia para que ayude a otros a sanar la suya. Que siga abriendo espacio en mi mente y corazón para que, al igual que Sister Isolina, me convierta en sierva de todos aquellos que esperan conocer el amor y la esperanza. Y que logre expandir mis fronteras para que todos cuantos no tengan una casa, un bocado de comida, un trabajo digno, una buena salud mental y física, una educación, y una comunidad de vida puedan encontrarla o por lo menos creer que sí es posible aspirarla. Afirmo que si para que más personas puedan alcanzar ese reino al que tienen derecho toca morir a esta manera en que nos hemos organizado social, moral y económicamente, pues heme aquí Señor, aquí estoy y que se haga tu voluntad. Y ojalá que el miedo no me paralice y que nunca deje de creer que el amor es la única respuesta.
Lourdes M. Ortiz
Dic 2008
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- Bienvenido (a) este espacio de compartir aquello que me dice el amor luego de veinte años de convivir con el dolor y las luchas de mujeres y hombres en Puerto Rico y más allá de nuestras fronteras. Quienes con sus vidas me han ofrecido profundas lecciones sobre lo que es la vida y las razones para seguir apostando al amor como única respuesta...